Todas las entradas por isabel aranda

Conferenciante, formadora y escritora. Psicóloga experta en coaching, PsEC, PCC por ICF. Doctora en Psicología. Formadora, mentora y supervisora de coaches. Autora de "Emociones capacitantes. Su gestión en el coaching, el liderazgo y la educación" y "Manual del coach. Acompañar para conseguir resultados extraordinarios". Directora del Experto Universitario en Psicología Coaching del Centro de Estudios Universitarios Cardenal Cisneros. Coordinadora del grupo de trabajo de Psicología Coaching del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid. Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid. Vocal de la División de Psicología del Trabajo del Consejo de la Psicología de España. Directora de la escuela de evolución emocional.

LA EXPRESIÓN DE LAS EMOCIONES ES UN PASO PARA GESTIONARLAS FUNCIONALMENTE

Un estudio realizado por Psicólogos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) publicado en la edición electrónica de la revista Psychological Science, ha revelado que cuando las emociones “negativas” como el miedo se expresan, es más fácil gestionarlas.

El estudio realizado con 88 personas aracnofóbicas ha llevado a los psicólogos a encontrar que expresar los temores ayuda a superarlos con mayor rapidez. Esta evidencia refuerza el trabajo de los especialistas en desarrollo de inteligencia emocional que trabajamos precisamente en facilitar que las personas sean más capaces y tengan un mayor bienestar.

Michelle Craske, catedrática de psicología de UCLA y una de las investigadoras, señala que: “Varias investigaciones han demostrado que la gente teme expresar sus miedos con palabras negativas al ver una imagen desagradable  porque creen que las palabras subrayan la emoción, la hacen más fuerte. Pero en esta investigación descubrimos que en realidad es mejor explicitar el miedo”

El estudio con personas con miedo a las arañas consistió en enseñarles una caja con una tarántula viva dentro y se les pidió que se acercaran y tocaran. Los participantes fueron divididos en cuatro grupos y les enseñaron otra tarántula.

A los miembros del primer grupo se le pidió que expresaran sus emociones al respecto, por ejemplo, “me da mucho miedo esta araña monstruosa”.

Al segundo grupo se les pidió que usaran expresiones neutras que disminuían el miedo, por ejemplo, “la araña no me hará daño, no me da miedo”, es decir, una técnica similar a la que se emplea actualmente en el tratamiento de fobias.

Al tercer grupo se le solicitó que dijera algo referido a la situación.

Para el cuarto grupo, las instrucciones eran que contemplaran la araña sin decir nada.

Al cabo de una semana los psicólogos repitieron la situación con los participantes, y volvieron a pedirles que se acercaran a la araña en una caja abierta lo más posible y que la tocaran. Con indicadores como la distancia a la que se situaban de la araña, el nivel de estrés referido y el estado físico de los participantes, los científicos descubrieron que los participantes del primer grupo habían avanzado mucho más que los de los otros grupos, se acercaron a la araña más, y estaban menos nerviosos.

Matthew Lieberman, catedrático de psicología y psiquiatría de UCLA dice “Por razones que aún desconocemos, cuando los aracnofóbicos expresan su miedo, el miedo se reduce”.

Ambos psicólogos están investigando cómo pueden aplicarse los resultados de su estudio y el nuevo método al tratamiento de traumas psicológicos de víctimas de violación o de violencia familiar, o a situaciones post-traumáticas.

Es una nueva evidencia científica de lo que en desarrollo de inteligencia emocional trabajamos. La consciencia, la expresión, la gestión de cómo afrontas tu realidad te hace más capaz de actuar en el día a día. Te hace más “funcional”, entendido como una respuesta más acorde con la situación y con un mayor bienestar personal.

Craske dice que la gente piensa que mejor no hablar de lo que tememos, de lo que no soportamos, de lo que nos incomoda. Y ciertamente hay una gran verdad en ello: “la deseabilidad social” te lleva a hablar o no de lo que sientes en función de tu entorno, y de lo que es apropiado o no en él. Y, además, la cultura, la socialización y nuestra historia de aprendizaje nos lleva a tener respuestas rápidas, automáticas, irreflexivas para el actuar.

Llevado a las empresas las implicaciones de este estudio supondrían que hablar de lo que sentimos ante nuestras tareas o nuestros objetivos, o nuestras decisiones, nos llevaría a ser profesionales más capaces y seguramente más eficaces.

Eses es el motivo del creciente interés por trabajar esta inteligencia emocional en las empresas y de seguir el concepto de “emociones capacitantes”©. Hay ya una certidumbre de que ese es el camino del desarrollo de personas, y ellas son los agentes de los resultados de la empresa, de ahí la espectacular demanda de este trabajo en las organizaciones.

In memoriam Stephen Covey

Día de luto el 16 de julio del 2012 para todos los que nos dedicamos al desarrollo de personas. Stephen Covey ha muerto. A los 79 años y debido a las complicaciones de un accidente de bicicleta, nos ha dejado un visionario de extraordinaria repercusión en el mundo empresarial. Un brillante pensador que con su libro “Los 7 hábitos de la gente Altamente Efectiva” vendió más de 25 millones de copias. Tal vez sea el libro más influyente en el mundo del comportamiento en  la empresa. También publicó otros tres libros de los que vendió alrededor de un millón de ejemplares.

Fundó una empresa para difundir sus principios, dando multitudinarias conferencias y asesorando a grandes empresas. Era Doctor por la Brigham Young University. Conocido como el Sócrates americano, su libro sigue desde 1991 entre la lista de los libros más vendidos del mundo.

Covey aportó al mundo del comportamiento de empresa un valor clave, la idea de que en el centro de nuestra vida están nuestros principios que nos sirven de brújula para tomar las decisiones que nos son correctas. Nos hizo conscientes del significado de la responsabilidad personal y nos ha inspirado para cambiar la forma de liderarnos y liderar.

Para todos los que nos hemos especializado en el desarrollo de personas, este libro es paradigmático. Con él se abrieron nuevos horizontes recorridos después con el coaching y con la inteligencia emocional.

Sus propuestas nos llevan a darnos cuenta de la responsabilidad que tenemos hacia nosotros mismos en la forma de vivir nuestra vida, y que en el centro de ésta están los principios. Que el principio que dirige la proactividad es el amor, que nos permite confiar y desde la que se puede llegar a acuerdos beneficiosos para todos. Nos ha llevado a reflexionar sobre la idea fundamental de que los cambios son de dentro para fuera, que el mapa no es el territorio, que tenemos que trabajar nuestro circulo de influencia y desarrollarlo en vez de permanecer en el círculo de preocupación, que centrarnos en quienes somos en lugar de pensar en qué tenemos o qué hacemos, que si queremos influir en otros primero tenemos que dejarnos influir por ellos, y absolutamente clave para el liderazgo, sólo puedo liderar desde el desarrollo de mi carácter, el auto-liderazgo que diría la inteligencia emocional.

Algunas de las ideas que Stephen Covey propone en su libro Siete hábitos de la gente altamente eficaz:

El punto de partida general es el hecho ineludible de que casi todo el mundo intuye que su comportamiento en la empresa podría mejorar en muchos aspectos, pero pocos saben cómo conseguirlo.

Covey propone un método claro, certero y eficiente consistente en siete hábitos o principios que hay que asimilar y poner en práctica de forma personal, adaptándolos a la personalidad y aplicándolos libremente en todos los ámbitos de la vida empresarial. Son conocidos como los 7 hábitos de la gente eficaz.

No importa a cuántas personas dirijamos, sólo hay una persona a la cual podamos cambiar: uno mismo. La mejor inversión que se puede hacer, entonces, es  mejorarse a uno mismo desarrollando los hábitos que nos hacen mejor persona y mejor líder.

¿En qué se basa Covey para proponernos que cambiar nuestros hábitos puede cambiar nuestra vida?

El idea esencial “Vemos al mundo no como es, sino como somos”, idea clave también en el coaching.

Lo que somos, nuestro carácter y nuestros valores, son el núcleo esencial de lo que decimos o hacemos. No es lo que nos pasa lo que afecta nuestra manera de conducirnos, es nuestra interpretación de lo que nos sucede lo que la condiciona.

Un concepto importante también es el de paradigma, conjunto de creencias que forman nuestro marco para ver e interpretar el mundo y como consecuencia entender nuestro papel en la vida. Nuestras actitudes y nuestra conducta son el resultante de nuestro paradigma.

Si quieres cambiar cualquier situación, tienes que comportarte de forma distinta. Pero para cambiar tu comportamiento, debes antes modificar tus paradigmas – tu forma de interpretar el mundo.

Para cambiar los resultados que estamos obteniendo, primero tenemos que comprender y cambiar los paradigmas de donde fluyen los hábitos, actitudes y acciones que están produciendo esos resultados.

Si aprendemos a tener un mejor paradigma, un mejor nivel de pensamiento, estaremos en la ruta de un mejoramiento significativo.

“Los 7 hábitos” presentan un método para cambiar estos paradigmas al instaurar nuevos hábitos que nos permiten escapar de la inercia y encaminarnos hacia nuestros objetivos.

Los tres primeros hábitos tratan del auto-dominio. Es decir, están orientados a lograr el crecimiento de la personalidad para obtener la independencia.
Los siguientes tres hábitos tratan de las relaciones con los demás – trabajo en equipo, cooperación y comunicaciones y están orientados a lograr la interdependencia.
Finalmente, el hábito siete, se refiere a la renovación.

Algunos conceptos claves:

Un Hábito es el comportamiento resultante de interiorizar un principio. Es fruto del solapamiento y la integración de tres elementos: Conocimiento, Experiencia/Pericia, y Actitud.

Efectividad es hacer lo que se debe hacer con alegría y dedicación, sin necesidad de supervisión externa balanceando el corto plazo con el largo plazo, buscando el consenso, la cooperación y la sinergia. Es un concepto similar al de flow.

Dependencia es la actitud de TU: me cuidas, eres el culpable, me debes ayudar, no me ayudaste. Estas personas necesitan a otros para lograr lo que quieren.

Independencia es la actitud de YO: Yo lo haré, yo lo puedo hacer, es ser autosuficiente. Se necesita gran confianza en sí mismo para ser autosuficiente. Estas personas logran lo que desean por su propio esfuerzo.

Interdependencia es la actitud de NOSOTROS: Nosotros cooperaremos, nosotros lo lograremos. Estas personas requieren del esfuerzo personal y de la ayuda y la cooperación de otras personas para lograr lo que desean. Para lograr la interdependencia, primero hay que ser independiente. Interdependencia requiere un grado de maduración emocional superior.

Carácter es lo que somos.

Personalidad es la expresión externa de nuestro carácter, lo que dejamos ver.

Una personalidad que no esté fundamentada en el carácter viola principios fundamentales y revela fallas que se manifestarán tarde o temprano. La personalidad es la punta del témpano, el carácter es la parte sumergida.

Una vida fundamentada sobre técnicas de personalidad, patrones de manipulación, agendas escondidas, y formas de salirse con la suya ahora, logran resultados en el corto plazo. Pero un análisis de cualquier relación de largo plazo expone los principios naturales que son violados, y la debilidad de ese enfoque fundamentado en técnicas de personalidad.

En la Ética del Carácter, profundizamos los hábitos fundamentales: Trabajo, Integridad, Modestia,  Consideración, Amor, Servicio.

Con la Ética de la Personalidad, desarrollamos técnicas y tecnología: Cómo influenciar a la gente, técnicas mentales, adecuar nuestra vida para influenciar a otros. La Ética de la Personalidad es positiva sólo cuando nace en forma natural y congruente, del carácter.

Los Siete Hábitos nos permiten movernos de la Dependencia a la Independencia hasta llegar la a Interdependencia.

Los tres primeros hábitos son Hábitos de Carácter; le dan la posibilidad de moverse de la Dependencia a la Independencia. Los tres segundos son Hábitos de Personalidad, la expresión externa de este carácter, permiten llegar a la Interdependencia.

Estos tres primeros hábitos 1: ser proactivo, 2: empezar con un fin en la mente y 3: primero lo primero, le permiten lograr el autocontrol y la autodisciplina; en pocas palabras, lograr la independencia. Cuando Ud. los cultiva, se produce una sensación de seguridad personal. La experiencia de las personas les da la sensación de que su valía depende de la opinión de otras personas, de una fuente extrínseca. Lo que estamos haciendo es construir nuestra seguridad e integridad alrededor de nuestros valores; eso es carácter. El fruto inmediato, la mentalidad de la abundancia. No te compara con nadie.

Los Hábitos 4, 5 y 6 son los que llevan a relaciones interdependientes. El Hábito  4: Piense Ganar/Ganar, es la actitud de buscar soluciones en la que todo el mundo gana, a través de la comunicación, es una filosofía para la interacción entre las personas. El Hábito 5: Trate de comprender primero y de que lo comprendan a Ud. después. Comuníquese oyendo primero y expresando después. El Hábito 6: Sinergía, cuando dos partes en disputa se unen para alcanzar una solución mejor que la propuesta inicialmente por cualquiera de las partes. Es cuando Ud. se hace creativo, buscando nuevas y mejores formas de hacer las cosas, nuevas y mejores soluciones a los problemas planteados.

En conclusión cada persona tiene que comprender que lo que hace es coherente con lo que ve. Es decir que, si queremos cambiar una situación, debemos cambiarnos a nosotros mismos y, en primer término, tendremos que cambiar nuestras percepciones. El resultado será la construcción de una autoconfianza a prueba de bomba a través del desarrollo del propio carácter, de la integridad, la honestidad y la dignidad humana necesarias para transformar nuestro universo laboral en algo auténtico e intransferible.

¿Cabe un mensaje más potente para el desarrollo de uno mismo?

Es un libro que recomiendo a todos los coaches que formo y superviso, y con frecuencia, también a coachees ávidos de conocerse a sí mismos. Y siempre para todo participante en mis cursos de líder-coach. Es una fuente de inspiración para cualquier líder. Es un libro que hay que leer.

MI reconocimiento a Stephen Covey, lo que nos ha aportado será siempre esencial en el mundo del desarrollo de personas.

DE FLUIR A «INFLUIR-YENDO»

Un nuevo reto alcanzado en este trabajo del desarrollo de personas: conseguir que los participantes fueran capaces de influir más y mejor en sus interlocutores, clientes externos e internos, y eso sólo gracias a su propia capacidad de persuasión, sin ningún recurso externo que los situara en posición de ventaja o que los dotara de algún poder que no fuera el personal.  ¿Fácil, verdad?

 

Un programa de formación de tres días en los que mi estimada Estela Pérez-Pelaez y yo hemos desarrollado con Esic Business Education un tema apasionante bajo el lema de “influir a influir-yendo” para AVIVA.

 

Influir en otros es fácil, es lo que ocurre, lo queramos o no influimos, con nuestra presencia, con nuestra ausencia, con nuestra comunicación especialmente. Influir es lo habitual. Sin embargo en el influir hay un componente de voluntad, de deliberación que tiene que ver con nuestros objetivos y nuestra intención.

 

Cuando preparábamos el programa y preguntando a los participantes nos decían que el influir era costoso, difícil, a veces imposible. El argumento principal: si no tienes fuerza para imponerte no puedes influir. Para ellos influir era tanto como “convencer a otro de que haga lo que yo quiero que haga”. Enfoque habitual en el que pensamos que influir consiste en imponer a otros nuestro punto de vista. Un punto de vista de confrontación de todo o nada, de yo gano – tu pierdes. Desde aquí la influencia es impositiva, costosa y poco efectiva.

 

Estamos hablando de juicios, de percepciones, de comportamientos, para ello nada mejor que contar con un perfil profesional experto, el de psicólogas – coaches, especialistas precisamente en la persona, capaces de conseguir aprendizajes rápidos y consistentes y de generar conductas nuevas y más eficientes.    

 

Influir no es imponer, no es ganar, es conseguir que el otro valore tus propuestas y quiera hacerlas suyas. Es generar en el otro confianza, seguridad. Es una de las bases del poder, con frecuencia desconocida o ignorada como ocurría en este caso. Es probablemente la fuerza mayor de la que disponemos las personas para relacionarnos con otros y es esencial en la inteligencia emocional interpersonal.

 

Puede que no haya forma mejor de influir que fluir en tu propuesta. El gran teórico del “fluir” Csikszentmihalyi dice que el fluir es:

 

“1. una experiencia que supone un desafío y requiere de mis habilidades

2. que es significativa

3 que me abstrae la atención, mientras la realizo me focalizo en ella

4. tengo sensación de fluir; alto rendimiento y placer mientras la realizo  

 

Y a eso nos centramos en el curso: en “fluir”; en conseguir que los participantes se sintieran “seguros”, cómodos y capaces mediante propuestas, unas de filosofía, otras de management, otras de psicología. La inteligencia emocional siempre. Inteligencia intrapersonal para decirse que “puedo”, “es fácil”, “no es una lucha”, e inteligencia interpersonal para querer escuchar y para querer proponer. ¡Es tan habitual pensar que lo que tengo que hacer tiene que ver con los otros, y tan poco frecuente pensar que yo soy el primero que tengo que gestionarme, el primero que tengo que confiar en mí! De ahí la necesidad de este trabajo de desarrollo de personas: facilitar consciencia y mostrar cómo hacerlo. Ser entrenadores en definitiva de personas más eficientes y felices.

 

Nuestro lema lo decía todo, no es en los otros donde tengo que poner mi objetivo de cambio, es en mí. “Si yo cambio, todo cambia”   

 

Aprendieron técnicas, practicaron como comunicarse con el otro desde la escucha y la cooperación. La convivencia, los retos, los juegos y el compartir con su equipo la realidad de sus inquietudes hicieron el resto. Su valoración: sobresaliente.

CON QUÉ EMOCIÓN BUSCAS TRABAJO

“Emocionante” conferencia la que he ofrecido en la #PinkSlipParty de Madrid en el garAJE de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Madrid.

Me encanta el garAJE, un espacio entre tecno y underground luminoso y alegre, casi diría que demasiado luminoso para ver la presentación de power point, pero estimulante para el contacto y el intercambio de ideas y de relaciones, y eso fue lo que pasó al final en el tiempo dedicado a poner en contacto a reclutadores y buscadores de empleo: un gran momento para las redes personales. Fantástico el impulso de Paco Tamayo @PACOTAMAYOAV coordinador y co-organizador de PinkSlipParty y la participación de Graciela Pardo @gracielapardo, en esta innovadora tarea de abrir espacios para que empleados y empleadores entren en contacto personalmente.

Una conferencia con alta expectación. Cerca de 150 personas sintonizando su frecuencia, su respiración, su cuerpo, primero escuchando con arrobo y participando divertidas con asombro, después en un sinfín de preguntas queriendo saber cómo darse cuenta de sus emociones y como gestionarlas para sentirse seguros y capaces. No es casualidad el nombre con el que he denominado a mi modelo “Emociones capacitantes”. Entender la información que nos dan las emociones es entendernos a nosotros mismos, y ese, es el primer paso para decidir cómo sentirnos en nuestra vida.

Las propuestas nucleares que lanzaba en la conferencia eran que las emociones son estrategias para afrontar la realidad que pueden abrirte la puerta del éxito o por el contrario cerrártela. Puede que prepares tu cv, tu elevator speech, la entrevista, pero ¿estás preparado emocionalmente para triunfar?

Así que sí, tienes que hacerte algunas preguntas sobre ello:

  • ¿Con qué      emoción salgo a buscar trabajo?
  • ¿Con qué      emoción me enfrento a una entrevista?
  • ¿Con qué      emoción recibo una negativa?
  • ¿Qué busca      un empleador o un cliente en mí?
  • ¿Cómo les      transmito el mensaje clave?

Las emociones te ayudan a interpretar la realidad y puedes elegir la que te conviene.

Conócelas, elígelas utilízalas conscientemente y haz que se conviertan en tu recurso más capacitante.

El twitter echaba humo con mis frases y con los comentarios. Podéis leer un resumen del contenido con las fotos de algunas de las diapositivas que ha colgado en http://3cero.com/con-que-emocion-buscas-trabajo/#comment-681 a cuyo autor @jjimenez doy las gracias por su trabajo.

Mucho éxito a la PinkSlipParty y mi agradecimiento a Paco Tamayo  por contar conmigo para una de sus conferencias tan exitosas.

LAS ÁREAS COMPETENCIALES DEL COACH

Una nueva oportunidad para hablar de coaching, ésta vez un mano a mano con mi estimado Alfonso Medina, en Beyond Prowess Radio Show de la Wright State University gracias a la invitación y estupendo trabajo de Lucas Burgueño. Hemos hablado de “las áreas competencias del Coach” teniendo como hilo conductor mi artículo publicado ese mismo día en Capital Humano. Un artículo que recoge las competencias indicadas por las distintas organizaciones reguladoras de Coaching ICF, AECOP, ASESCO y que fue fruto precisamente de las preguntas: ¿qué competencias tiene que tener un coach? ¿Qué necesita saber un coach? ¿Cómo tiene que “ser” un coach? ¿Cuáles son las competencias técnicas, conceptuales y personales que necesita Esta es la temática del II Ciclo de conferencias de Psicología y Coaching que el Grupo de Trabajo de Psicología y Coaching del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid que coordino, está llevando actualmente a cabo con un enorme éxito de audiencia e interés.

En esta conversación Alfonso y yo hemos navegado por el espacio de ser y actuar en el coaching que hace único al coach. Siempre lo diremos, el coaching es una metodología pero no es algo que se aprenda en los libros sólo, tienes que aprehenderlo, no es sólo una formación, sino una transformación de la forma de ver y pensar del coach. Si hay algo complejo en la acción de un coach es saber no contaminar al coachee de sus propios juicios, paradigmas y emociones. Y a esto te tienes que entrenar y tienes que ser supervisado y recibir el feed back de otros coaches. 

En su blog Lucas señala también esta conversación y cómo hemos ido desgranando esas competencias de las que seguro seguiremos hablando largo y tendido. http://lucascoach.wordpress.com/2012/05/29/que-competencias-forman-a-un-coach-entrevista-con-alfonso-medina-e-isabel-aranda/

Puedes  descargar el programa aquí.

 

EMOCIONES CAPACITANTES. APRENDER A GESTIONARLAS

Emociones capacitantes sí porque las emociones nos capacitan para la acción. Su papel motivacional es tan importante como su función. Las emociones nos permiten valorar lo que ocurre, interpretarlo y actuar en consecuencia.

Pero ¿cuáles son las emociones?, ¿qué me permiten hacer?, ¿puedo elegirlas?

Importantes preguntas que nos hicimos en mi promoción de coaches al acabar la certificación. Preguntas sin respuestas en ese momento, y que me llevaron a investigar y experimentar, desarrollando un modelo sencillo y operativo no sólo para el trabajo en coaching sino para el desarrollo de personas en sus diferentes facetas, liderazgo, educación, convivencia.

Un modelo de trabajo con las emociones fundamentado en la función de las emociones y su papel en la “forma de ser” y comportarse de las personas, que permite conocer y comprender su función para gestionarlas con más facilidad, y conseguir una mayor capacidad de acción y un mayor bienestar personal.

Dado que el coaching facilita acciones diferentes, trabajar las emociones en las que se fundamentan las nuevas acciones se convierte en una técnica esencial para el coach.

El modelo de emociones capacitantes se caracteriza por su carácter integrador, sistémico y práctico que convierten a sus propuestas en una guía útil para que los Coaches puedan facilitar emociones capacitantes a sus coachees.

Es fruto de una exhaustiva revisión bibliográfica, del trabajo con focus group y la experiencia acumulada en el ejercicio del desarrollo de personas. Cada emoción es abordada de forma multidimensional contemplando a la persona como un sistema en sí misma, y teniendo como foco principal a qué responde la emoción, y las posibilidades de acción que genera. Con ello se clarifica el papel de las emociones y se consigue un marco operativo sencillo para entenderlas y gestionarlas, que es especialmente útil en el coaching.

El modelo de emociones capacitantes constituye una guía esencial no sólo para comprender y gestionar las emociones de forma funcional, sino para aprender a generar emociones adecuadas a los objetivos que nos planteamos.

Su valor en los procesos de coaching es especialmente significativo ya que lo que una persona termina haciendo, tanto en fondo como en forma, está fundamentado en una emoción, y así lo ha reconocido la ICF valorando mi curso “Habilidades y técnicas para el manejo de las emociones en el Coaching. Con el cuerpo, la mente y la acción en el coaching”  con 13,5 créditos como CCE (Continuing Credit Education) para la renovación de la acreditación como coach.

Si quieres conocer cómo trabajar con él, apúntate al curso que imparto los días 3, 10 y 17 de mayo. Puedes tener más información hablando con  mpineiro@lider-haz-go.es,  627 997 986

EMOCIONES CAPACITANTES. APRENDER A GESTIONARLAS

Emociones capacitantes sí porque las emociones nos capacitan para la acción. Su papel motivacional es tan importante como su función. Las emociones nos permiten valorar lo que ocurre, interpretarlo y actuar en consecuencia.
Pero ¿cuáles son las emociones?, ¿qué me permiten hacer?, ¿puedo elegirlas?
Importantes preguntas que nos hicimos en mi promoción de coaches al acabar la certificación. Preguntas sin respuestas en ese momento, y que me llevaron a investigar y experimentar, desarrollando un modelo sencillo y operativo no sólo para el trabajo en coaching sino para el desarrollo de personas en sus diferentes facetas, liderazgo, educación, convivencia.
Un modelo de trabajo con las emociones fundamentado en la función de las emociones y su papel en la “forma de ser” y comportarse de las personas, que permite conocer y comprender su función para gestionarlas con más facilidad, y conseguir una mayor capacidad de acción y un mayor bienestar personal.
Dado que el coaching facilita acciones diferentes, trabajar las emociones en las que se fundamentan las nuevas acciones se convierte en una técnica esencial para el coach.
El modelo de emociones capacitantes se caracteriza por su carácter integrador, sistémico y práctico que convierten a sus propuestas en una guía útil para que los Coaches puedan facilitar emociones capacitantes a sus coachees.
Es fruto de una exhaustiva revisión bibliográfica, del trabajo con focus group y la experiencia acumulada en el ejercicio del desarrollo de personas. Cada emoción es abordada de forma multidimensional contemplando a la persona como un sistema en sí misma, y teniendo como foco principal a qué responde la emoción, y las posibilidades de acción que genera. Con ello se clarifica el papel de las emociones y se consigue un marco operativo sencillo para entenderlas y gestionarlas, que es especialmente útil en el coaching.
El modelo de emociones capacitantes constituye una guía esencial no sólo para comprender y gestionar las emociones de forma funcional, sino para aprender a generar emociones adecuadas a los objetivos que nos planteamos.
Su valor en los procesos de coaching es especialmente significativo ya que lo que una persona termina haciendo, tanto en fondo como en forma, está fundamentado en una emoción, y así lo ha reconocido la ICF valorando mi curso con 13,5 créditos como CCE (Continuing Credit Education) para la renovación de la acreditación como coach.
Si quieres conocer cómo trabajar con él, apúntate al curso que imparto los días 3, 10 y 17 de mayo. Puedes tener más información hablando con mpineiro@lider-haz-go.es, 627 997 986

ELIJO COMO SENTIRME ANTE LO QUE OCURRE

Me gusta el auto-liderazgo, creo que recoge muy bien la idea de que la única libertad que tenemos es la de elegir con qué actitud vivimos cada momento de nuestra vida, como decía Viktor Frankl, o como decía Amber en el impresionante capítulo de la serie House en el que muere «No quiero que eso (la rabia) sea lo último que sienta en mi vida». Elijo cómo sentirme ante lo que ocurre. Soy libre para decidir mis sentimientos.

Me gusta el auto-liderazgo significa consciencia de mi mismo, de lo que me mueve, de lo que me dispara, de lo que me bloquea, de mis fortalezas, de mis valores, de mis prioridades, de lo que me hace especial, ¡único!.

Me gusta el auto-liderazgo, recoge en una palabra lo que se define en la Teoría de la Inteligencia Emocional como inteligencia intrapersonal: tener conciencia de mi mismo y autorregularme. Ser, en definitiva, capaz de elegir mis conversaciones conmigo mismo.

Me gusta el auto-liderazgo significa decidir cómo quiero que sea mi vida, y qué cosas quiero, y a quién quiero en ella. Me siento libre para llenar mi vida de lo que para mi merece la pena.

Y lo mejor para lograrlo: tener una actitud de sentirte libre, proactivo, reflexivo. Y lo que puede ser un punto de inflexión: la sensación de pérdida, de tu trabajo, de tus amigos, de la salud, de la vida; no hay nada más impactante como la cercanía de la muerte. No dejes de ver el video de Randy Pausch. Y lo que puede facilitarte el conseguirlo: un coach de esos que saben hacer que descubras cómo quieres vivir el resto de tu vida.

EL COACH DINAMIZA EL COACHING

La cuarta área competencial del coach. Identificada por ICF como  “Presencia del coaching. Capacidad de ser plenamente consciente y de crear una relación  espontánea con el cliente utilizando un estilo abierto, flexible y seguro”.

Fue el tema de mi conferencia de ayer en el Colegio de Psicólogos. Una competencia compleja de explicar, intensa de aprender y claramente diferenciadora del hacer de un coach.

Siguiendo el hilo conductor de lo que ICF indica sobre esta competencia:

a. Está presente y demuestra una actitud flexible durante el proceso de coaching adaptándose a cada momento.

b. Usa su propia intuición y confía en su conocimiento, sigue su instinto.

c. Es abierto ante la novedad y asume riesgos.

d. Considera muchas formas de trabajar con el cliente y decide en cada momento la más  adecuada.

e. Utiliza el humor eficazmente para desdramatizar y generar energía.

f. Cambia de enfoque con confianza y experimenta nuevas posibilidades en su propia acción.                                                         g. Demuestra confianza al trabajar con emociones fuertes y puede gestionar las emociones del cliente sin sentirse aturdido ni involucrado en ellas.

 

Desarrollé desde mi experiencia como coach, y como supervisora, y desde el cuidado de ser sugerente y abrir perspectivas, algunas propuestas sobre cómo dinamizar una sesión, sobre cómo facilitar que la energía del coachee fluya, sobre cómo conseguir desbloquear y favorecer resultados extra-ordinarios, más allá de lo que por sí mismo el coachee puede hacer en su hacer ordinario.

 

Una competencia difícil, indicadora del nivel de profesionalidad y poderío del coach.

 

Probablemente esta competencia sea una en la que los “psicólogos expertos en coaching” tengan más capacidad de aportación técnica a priori ya que por su formación cuentan con conocimientos científicos sobre cómo las personas perciben la realidad, procesan la información, aprender, responden ante lo que les ocurre tanto racional como emocionalmente, en definitiva “son, están y viven”. En muchos procesos, el abordaje del coaching tiene que ser más profundo, más en las raíces y en los modelajes y mandatos que la persona ha asumido desde hace probablemente mucho tiempo. Y en estos casos la preparación técnica del psicólogo puede permitirle acceder rápida y eficazmente a la raíz del asunto y trabajar con técnicas diversas que consigan resolver en la misma sesión bloqueos profundos, antiguos y altamente limitantes.

 

Incrementar la capacidad de acción del coach es una demanda de tal calibre que la oferta de formación complementaria o “avanzada” es ingente. Se ofrecen formaciones y herramientas de todo tipo que nos llevan a plantear la pregunta de ¿qué sabemos de las personas?

 

¿Acaso con aprender a utilizar una, dos o tres herramientas podemos realmente facilitar el desarrollo extra-ordinario que el coaching puede aportar? Las personas no somos tuberías a las que apretar tuercas. Una llave inglesa, o un atornillador no nos van a funcionar para esta tarea. En el coaching hay energía, hay aprendizaje mediado, hay apoyo incondicional para que el coachee se sienta capaz, y quiera hacer aquello que decida. La relación establecida entre ambos, coach y coachee, es una fuerza poderosa para el cambio. Y para ello el coach necesita tener actitud y técnica, es decir “saber interiorizado y utilizado con sensibilidad y oportunidad para conseguir un resultado eficiente” porque el que tiene que hacer la evolución, el desarrollo, es el coachee y no se lo tiene que hacer el coach. No deja de admirarme la magnitud del trabajo personal que tiene que realizar un coach para estar preparado para este tipo de tarea. No se trata sólo de competencia técnica, se trata de competencia personal, del saber estar en el coaching, de esa presencia diferencial y diferente capaz de impulsar a un coachee hacia sus metas.

Si queréis conocer cómo un asistente ha entendido la conferencia podéis leer sus comentarios en  http://www.hrlab.es/833. Gracias David Recio por compartir tu resumen, a través de tus palabras  he ganado consciencia y aprendizaje de las que fueron mías, y que ahora son de todos. Próximamente  podréis ver el video en www.copmadrid.org.

Gracias a todos los que me acompañasteis, y a los que compartís conmigo la pasión por el desarrollo de las personas.

NUEVOS CONCEPTOS, NUEVOS FOCOS, NUEVAS INTERPRETACIONES

En este siglo que ha comenzado centrándose en la persona, el foco se está poniendo en las emociones, en cómo vivimos el día a día y nos sentimos en nuestra vida. Desde que Daniel Goleman difundiera la Teoría de la Inteligencia Emocional desarrollada por Peter Salovey y John Mayer, en los años 90, el interés por conocer cómo las personas actuamos, qué nos mueve y, lo más importante hoy, cómo nos sentimos con ello, está presente en toda actividad social. Probablemente las aportaciones de esta teoría han sido dos, de gran trascendencia. Por un lado, la difusión del concepto de inteligencia emocional que ha permitido comprender nuestra naturaleza humana mucho más allá del racionalismo y el aprendizaje formal, nos ha permitido comprender que el sobrevivir y el bienestar, tienen más que ver con cómo nos relacionamos las personas unas con otras, que con la capacidad intelectual que tengamos. Por otro, la popularización de las ideas que aporta la teoría. Hasta ahora especialmente a nivel de las empresas, la inteligencia emocional se ha convertido en el gran campo del desarrollo de las personas para convertirlas en profesionales eficientes y satisfechos.

Últimamente el concepto de felicidad, y la idea de que ésta puede estar en el trabajo están siendo el foco de atención de congresos, cursos y propuestas. Recuperamos con ello, los argumentos de Rousseau o Benjamin Franklin, quienes en el siglo XVIII ya defendían que la vida laboral podría ser un centro de felicidad. En el fondo no deja de ser un tema de elección personal, de cómo vives tú tu vida, de cómo te enfrentas a lo que ocurre. Como decía Locke “Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”.

En este marco de interés han surgido nuevos conceptos en la empresa que contemplan este nuevo foco por las personas y su bienestar.

Engaging Nivel superior al del compromiso tradicional de un profesional con su empresa. Significa una alta involucración, mostrando un elevado grado de atención y dedicación con el trabajo. Es un nivel que se alcanza cuando se disfruta plenamente con el trabajo y se identifica uno con los fines de su empresa. En Psicología positiva hablamos de “estados de flujo” para designar a esa forma de sentirse plenamente involucrado y entusiasmado, el tiempo parece detenerse y el esfuerzo pasa desapercibido. Es un estado de disfrute que va más allá de la tarea o su significado.

Happyshifting  Búsqueda de la felicidad en el trabajo, al igual que hiciera Will Smith en la película del mismo nombre. Implica la decisión de convertir la felicidad en el centro de nuestra vida, y ello pasa por entender el trabajo como un medio para ello. El círculo se cierra ya que la felicidad, conduce al éxito.

Reskiling  Proceso de desarrollo de nuevas habilidades con el fin de reorientar la carrera profesional. Supone considerar la evolución personal como punto de partida para la gestión de la carrera profesional. Está implicado el desarrollo de la inteligencia emocional mediante el aprendizaje de nuevas habilidades.

Inteligencia emocional Modelo teórico que explica los comportamientos de relación de las personas, consigo mismo y con los demás. Tiene un elevado carácter predictivo del éxito personal y profesional de alguien, independientemente de su coeficiente intelectual, en base al manejo de sus emociones, empatía, auto-motivación y sus habilidades en la interrelación con otros.

Personal branding Concepto “explotado” por su enorme atractivo comercial. Implica un modelo de gestión de la imagen y de los servicios de un profesional con un fuerte carácter de marketing. En paralelo es utilizado por un gran número de profesionales que intentan revalorizar sus servicios, o dar un nuevo enfoque a su carrera profesional. Destaca el valor del yo como un valor en sí mismo, y la gestión de la marca basada en los intereses personales como fuente de motivación y en el desarrollo de la persona como fin último.

No es de extrañar que estos nuevos desarrollos demanden nuevos métodos de abordaje. Para todos y cada uno de ellos, surgen nuevas soluciones, nuevos modelos de aprendizaje: Coaching, mentoring, métodos que facilitan que una persona decida cómo quiere vivir el resto de su vida y tome las decisiones para conseguirlo.